Descripción/Historia
Es uno de los platos tradicionales más emblemáticos de toda Venezuela. Se sirve con carne mechada, arroz blanco, caraotas negras y tajadas de plátano maduro. Cuando tiene las tajadas se le llama “pabellón con baranda”. En algunos lugares se sirve con un par de huevos fritos, (“pabellón a caballo”), o también con aguacate. Se cree que en este plato convergen las costumbres gastronómicas de las culturas africana, europea e indígena. Para su preparación se siguen los siguientes pasos: Las caraotas se lavan y remojan por una noche entera, luego se cocinan con la misma agua, agregando más agua durante la cocción que puede durar hasta tres horas. También se pueden cocinar en una olla de presión por 45 min. Cuando estén blandas se deja reducir el líquido y se les añade un sofrito de aliños picaditos (cebolla, ají dulce, tomate, ajo, pimentón, cebollín); si gusta puede agregar condimentos. Algunos le ponen un poco de papelón rallado. La carne puede ser un trozo de falda de res o carne para desmechar; se cocina en abundante agua, con cebolla, un poquito de vinagre, comino, aliños y cilantro. Cuando la carne está blanda se saca, se desmecha a mano y se vuelve a colocar en el caldo; aparte se pican aliños y se sofríen con sal al gusto. Ya listos, se añaden a la carne y se mantiene en el fuego hasta que el caldo merme. Para la preparación del arroz, se debe hervir agua con un punto de sal, luego se agrega el arroz lavado y, si se prefiere, algunos aliños picados. Se cocina a fuego lento hasta que seque bien. Al mismo tiempo se preparan las tajadas. Una forma es: pelar el plátano y picarlo por la mitad y sacar las tajadas cortando a lo largo, otra es: cortar ruedas alargadas; éstas se fríen hasta dorarse. Se sirven en un plato cada uno de estos componentes. Si se desea se coloca queso blanco rallado encima de las caraotas.